Molaridad, porcentaje masa/volumen, calculadora de dilución, ejemplos resueltos y ejercicios de nivel básico y avanzado.
Una solución es una mezcla homogénea de un soluto (lo que se disuelve, generalmente en menor cantidad) en un solvente (lo que disuelve, generalmente en mayor cantidad). La concentración mide cuánto soluto hay por cada cantidad de solución.
Depende de si el soluto es un sólido o un gas — y van en direcciones opuestas.
Sólidos disueltos en líquidos (la mayoría de las sales y el azúcar): la solubilidad generalmente aumenta con la temperatura. El agua caliente tiene más energía y sus partículas se mueven más rápido, lo que ayuda a separar las partículas del soluto y rodearlas — por eso el azúcar se disuelve más rápido y en mayor cantidad en agua caliente que en agua fría. No es una regla absoluta: existen algunos compuestos que se disuelven menos al calentarse, pero son la excepción, no lo común.
Gases disueltos en líquidos (como el CO₂ de una gaseosa o el oxígeno disuelto en el agua): pasa lo contrario — la solubilidad disminuye con la temperatura. Al calentarse el líquido, las moléculas de gas ganan energía y escapan más fácilmente hacia el aire. Por eso una gaseosa caliente pierde sus burbujas mucho más rápido que una fría, y por eso el agua más cálida retiene menos oxígeno disuelto — algo que afecta directamente a los peces y otros seres vivos acuáticos.
Ajusta cuánto soluto y cuánta agua pones en el matraz, y mira cómo cambian el porcentaje, la molaridad y la molalidad en tiempo real.
Disuelves 0.5 moles de NaCl en agua hasta completar 2 litros de solución. ¿Cuál es la molaridad?
1Datos
2Fórmula utilizada
3Resolución
4Respuesta
La molaridad es M = 0.25 mol/L
Significa que hay 0.25 moles de NaCl disueltos en cada litro de esa solución.
La fórmula necesita el volumen en litros — si el problema da mL, hay que dividir por 1000 antes de reemplazar (500 mL = 0.5 L).
El volumen de la fórmula es el de la solución ya mezclada (soluto + solvente juntos), no solo el agua que se usó antes de disolver el soluto.
Si el problema da la masa del soluto en gramos, hay que convertirla a moles primero (n=m/M, usando la masa molar) antes de calcular la molaridad.
Diluir una solución significa agregarle más solvente sin agregar más soluto — la cantidad de soluto (moles) no cambia, pero al aumentar el volumen, la concentración baja. Esta relación se resume en una fórmula muy usada en el laboratorio:
Metes 3 datos conocidos, calcula el volumen final necesario.
Tienes 50 mL de una solución 2 M, y quieres diluirla hasta 0.5 M. ¿Qué volumen final necesitas?
1Datos
2Fórmula utilizada
Como me piden el volumen final, despejo V₂:
3Resolución
4Respuesta
Necesitas un volumen final de V₂ = 200 mL
Como ya tenías 50 mL, necesitas agregar 200−50 = 150 mL de solvente (generalmente agua) para llegar a esa concentración.
V₂ es el volumen TOTAL después de diluir, no la cantidad de solvente que hay que agregar — para eso hay que restar V₁ del resultado (V₂ − V₁).
Si V₁ está en mL, el resultado V₂ también sale en mL — no hace falta convertir a litros mientras seas consistente en toda la ecuación.
Diluir solo agrega solvente — la cantidad de soluto (en moles) es exactamente la misma antes y después, lo único que cambia es el volumen total y por lo tanto la concentración.
"Concentración" es el término general — hay varias formas de expresarla (molaridad, %m/v, gramos por litro, partes por millón). La molaridad es solo una de esas formas, la más usada en química porque trabaja directamente en moles, ideal para hacer estequiometría después.
En teoría sí, hasta hacerla prácticamente agua pura — en la práctica, hay un límite dado por cuánto solvente sea razonable agregar, y por la precisión con la que se pueda medir una concentración tan baja.
Porque diluir un ácido concentrado libera calor — si agregas agua de golpe sobre el ácido, ese calor puede hacer que salpique violentamente. Agregando el ácido de a poco sobre el agua, el calor se disipa mucho más gradual y seguro.